martes, julio 14, 2009

Esta noche mis trastos se quejan

Intentando dormir me acuesto y miro
y ellos me devuelven una mirada
pidiendome volver a su morada.
Y el dueño, yo, me vuelvo en medio giro.

"¿Dónde demonios estará la almohada?"
Maldice el dueño hastiado en un suspiro.
"Objetos" -dice- "amigos de retiro
sereis hasta que la obra esté acabada."

Y el colchón va y se une a la reclama.
Y el suelo y la pared. ¡Qué multitud!
"¡Callaos u os hago pasto de las llamas!"

Como decía Krahe, ¡por Manitú!
No, no estoy nada a gusto en esta cama.
En ella sobran cosas. Faltas tú.